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"Misericordia" de Benito PÉREZ GALDÓS



Título:  Misericordia

Autor: Benito PÉREZ GALDÓS


Editorial: Anaya


Temática:  Narrativa costumbrista. Clásico


Nº de páginas: 336

Año de publicación: 1894


Año de Edición:  2014



Sipnosis:

Novela realista que describe la vida de las clases más desfavorecidas del Madrid de finales del siglo XIX. Narra la historia de Benigna o Benina, como se le conoce cordialmente, es la criada en una casa burguesa, de posición acomodada, cuándo muere el cabeza de familia, dejan de llegar ingresos y su esposa doña Francisca, sigue llevando una vida lujosa y sin privaciones, con lo cual: “Quita y no pon, se acaba el montón". 

Benina se ve obligada a practicar la mendicidad, y pasar por muchas situaciones difíciles, para ayudar a sobrevivir a su señora, doña Francisca, una viuda de la alta burguesía cuyos despilfarros le han llevado a la indigencia. Para justificar sus ingresos, Benigna se inventa un sacerdote para quien dice trabajar.

Un día, Benigna cae en una redada y es detenida y encerrada con el resto de mendigos y vagabundos. En su ausencia, aparece en la casa un cura que comunica a su dueña que ha recibido una herencia que le permitirá vivir con desahogo. Cuando Benigna regresa, doña Francisca, influida por su nuera Juliana, se niega a admitirla para no manchar su buen nombre. A pesar de sufrir esta injusticia, Benigna seguirá dando lo que saca con la mendicidad a quien está en peores condiciones que ella, el indigente y ciego Almudena.

El libro está excelentemente escrito y presenta una trama idealista, al más puro estilo galdosiano. En el retrato social que hace su autor abundan las acertadas y expresivas pinceladas ambientales. Se trata de una obra emblemática sobre la marginación, una crítica siempre atemporal acerca de los valores representativos de una sociedad.


El autor:

Las Palmas de Gran Canaria, 1843 - Madrid, 1920

Novelista, dramaturgo y articulista español, máximo representante (junto con Leopoldo Alas «Clarín») de las corrientes realista y naturalista en la narrativa española. 

Benito fue el décimo hijo de don Sebastián Pérez y de doña Dolores Galdós. Pertenecía a la clase media, de posición acomodada, el padre de Benito era teniente coronel, una de las más altas graduaciones para un militar. En 1862, Galdós fue enviado por su familia a Madrid, donde inició sus estudios de Derecho. 

Su estancia en Madrid, le permitió comenzar a realizar colaboraciones en revistas y frecuentar los ambientes literarios de la época. Sus obras, de un nítido realismo, fueron un reflejo de su preocupación por los problemas políticos y sociales del momento. Gran observador, su genial intuición le permitió plasmar fielmente las atmósferas de los ambientes y los retratos de lugares y de personajes.

Escribió 77 novelas, algunas de hasta cuatro tomos, 22 obras de teatro que fueron publicadas, 200; entre artículos periodísticos, diarios, revistas, cuentos, memorias y discursos, y un número indeterminado de cartas.



Su producción narrativa sorprende por su vastedad y contenido.  Los Episodios Nacionales están constituidos por cuarenta y seis novelas, agrupadas en cinco series de diez episodios cada una, excepto la última, que quedó inacabada. Son una reconstrucción novelada de los acontecimientos históricos más importantes del siglo XIX español. Pretende así explicar a sus coetáneos los orígenes de los conflictos políticos de su tiempo narrándoles su pasado más reciente, desde las vísperas de la invasión francesa hasta el gobierno de Cánovas del Castillo.

El resto de sus novelas se suelen dividir  en tres grupos:
  • Las primeras, publicadas durante la década de los setentason novelas de tesis o prerrealistas, en las  que la contraposición de dos ideologías o tesis contrarias  predomina sobre la creación de ambientes o el estudio psicológico de los personajes. Sus personajes son tipos y los lugares, imaginarios. Pertenecen a esta época La Fontana de Oro (1870), Doña Perfecta (1876), Gloria (1877), Marianela (1878) y La familia de León Roch (1878).
  • El segundo grupo está formado por sus novelas realistas,  las denominadas por su autor novelas españolas contemporáneas. Madrid es el escenario donde aparece una galería de personajes que representan todos los estamentos sociales, aunque  analiza con especial maestría el mundo de la clase media. Los personajes son complejos, llenos de matices,  y muchos reaparecen en otras novelas. Destaca, además, la minuciosa captación de ambientes y tipos, el uso magistral de los diálogos, el empleo del novedoso monólogo interior, así como el sabio manejo de múltiples anécdotas argumentales. Comienza con La desheredada (1881), influida en parte por el naturalismo de Zola, a la que siguen otras como El amigo Manso (1882), La de Bringas (1884), Fortunata y Jacinta (1886-1887), su obra más ambiciosa y en la que despliega lo mejor de sus artes narrativas, y Miau (1888).
  • A partir de 1889, busca nuevos cauces expresivos. En sus últimas novelas ensaya originales procedimientos narrativos: novelas dialogadas y epistolares, introducción de elementos como lo fantástico, el sueño, lo simbólico. En algunas de ellas es visible la influencia del espiritualismo finisecular europeo. De este periodo son La incógnita  (1889), Realidad (1889), Ángel Guerra (1891), Tristana (1892), la tetralogía del usurero  Torquemada (1889-1895), Nazarín (1895), Misericordia (1897) y El caballero encantado (1909).
Galdós fue también un notable autor de teatro que pretendió renovar la escena española introduciendo en sus dramas problemas de conciencia individual. Algunos de sus títulos teatrales son La de San Quintín (1894), Electra (1901), Mariucha (1903) y adaptaciones de novelas como El abuelo (1904) y Casandra (1910).

Además, escribió cuentos o relatos cortos, la mayoría de los cuales aparecieron en periódicos y revistas de la época antes de ser incluidos en algún volumen  recopilatorio.  En ellos es frecuente el uso de lo fantástico y lo imaginario. "¿Dónde está mi cabeza?"  fue publicado por El imparcial de Madrid, en el número especial  de 30-31 de diciembre de 1892. Es un relato corto inconcluso cuya continuación se anunciaba para el número de Navidad del año siguiente, pero nunca fue publicada. Esto hace replantearse dos posibles hipótesis, unos la consideran como una obra inacabada, y otros opinan que fue un acto premeditado y que Galdós dejó un final abierto acorde con la enajenación social en la que se basa el cuento


Comentario:
En un día bonito y en el parque con más solera de Zaragoza, nos reunimos en la última sesión de la tertulia literaria. Por fin, presencialmente, guardando las distancias y con nuestras mascarillas, dimos inicio a la sesión.

Tocaba comentar el último libro, Misericordia de Galdós y elegir los libros para el verano y primer cuatrimestre del curso 20/21

Ana, nos habló de vida y obra de Galdós, cuyo centenario de su muerte hemos conmemorado este año. Nos ha gustado mucho rescatar para nuestra tertulia un clásico de la literatura realista de finales del s XIX: Misericordia, perteneciente al ciclo de novelas espirituales. La prosa de Galdós nos envuelve y nos mete de lleno en ese ambiente de pobreza absoluta donde se mueve Benina, la protagonista. Su gran corazón hace que no le importe alimentar a su señora con limosnas pero nunca se lo dice. Se inventa a D. Romualdo para salir del apuro. Doña Paca lo consideraría una deshonra. Cuando se entera, a instancias de su nuera Juliana, no la admite en su casa. Doña Paca ahora es rica y no la necesita.

Benina es la Misericordia: ama, se sacrifica, perdona y siempre con una sonrisa. Hasta para quien la ha humillado tiene una palabra amable. A pesar del mal trato recibido por quien tanto le debe, no se ha endurecido su corazón. Ahí tiene a Almudena que lo necesita. Su relación rezuma ternura.

Misericordia se lee con gusto y se disfruta. Muy recomendable su lectura.














2 comentarios:

Había leído Misericordia cuando estudiaba COU. Sólo recordaba que me había gustado mucho y poco más. En esta segunda lectura he disfrutado con la prosa de Galdós. Esas descripciones de los pobres más vergonzantes del Madrid de principios del siglo pasado. La bondad de Benina hacia todos, especialmente hacia su ama y no siempre correspondida, la hacen entrañable. Misericordia es eso, poner corazón y tapar la miseria ajena, a costa de la fama y de no ser comprendida.

Misericordia de Pérez Galdos, ha sido para mi un descubrimiento, leer a este importante escritor español. Qué buen retrato del Madrid de finales del XIX, conviven las clases sociales, con marcadas diferencias. Benina, criada de Doña Paca, venida a menos, sobreviven gracias a la mendicidad de Benina por las Iglesias del centro de Madrid. Benina tiene que recurrir a engaños con su señora, diciendo que trabaja en casa de un cura D.Romualdo. La trama está bien llevada, aparecen mendigos y otras gentes de mejor posición, que gracias a Benina, van sobreviviendo. Queda en entredicho la ingratitud de algunos personajes, sobre todo los bien posicionados, hacia la abnegada, caritativa y empática Benina, la criada que acude a todo y a nadie deja de lado.¡Misericordia!

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