Título: Los asquerosos
Autor: Santiago Lorenzo
Editorial: Blackie Books
Temática: Narrativa Contemporánea
Nº de páginas: 224
Año de publicación:2018
SINOPSIS
En Los asquerosos se cuenta la historia de Manuel, un personaje peculiar, algo anodino y con dificultad para relacionarse con los demás que por un hecho desafortunado, acaba atrapado en un pueblo de la España abandonada, donde al final disfruta de una soledad que necesita y que su destierro empezó imponiéndose. La novela tiene resabios de la vida del autor, quien vive en una aldea segoviana, distanciado del ajetreo urbano y de convencionalismos sociales.
El narrador es el tío de Manuel, el protagonista, personaje que no encaja en la sociedad ni con sus padres y no consigue tener amigos. Sólo se relaciona con su tío y malvive en un trabajo de atención telefónica que odia. Un día tropieza con una manifestación. Un policía antidisturbios lo toma por un manifestante y le ataca. Se defiende con un destornillador que le clava en el cuello. Horrorizado se ve sin salida y decide desaparecer.
Acude a la única persona en la que confía, su tío. Hacen planes para la huida; con un coche viejo, un móvil y el dinero que logran reunir sale de Madrid y acaba en un pueblo abandonado alejado de todo. Allí elige una casa medio derruida en la que encuentra menaje, cama y una colección completa de Austral. Pacta una llamada diaria a su tío mientras dure el teléfono y su tío le manda una compra semanal a la puerta de la casa abandonada. Conforme pasa el tiempo, se adapta a su nueva vida y cada vez necesita menos cosas. Y cada vez es más feliz.
Entonces irrumpe en su mundo unos nuevos ricos urbanitas a los que llama Mofuchas y que se instalan en una casa vecina. Representan a una sociedad ruidosa y banal que le asquea. Amenazan su paz y su forma actual de vida y comienza a odiarlos hasta llegar a enfrentarse con ellos y volcar en ellos su rabia. Para él los Mofuchas no respetan lo que les rodea y sólo les importa su bienestar y el dinero. En este momento se da cuenta que su soledad es lo más valioso para él.
Santiago Lorenzo escribe con realismo neto y vocabulario y modos ásperos, rudos y hasta brutos muchas veces. El estilo ágil, el ritmo narrativo y el humor que rezuma hace que se lea con gusto, y que llegue al lector la crítica social que subyace en toda la novela. En cierto sentido la novela es un retrato de costumbres incisivo e irónico que deja ver la inconsistencia de muchos planteamientos. Una novela de denuncia que hace mella.
EL AUTOR
Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) ha sido guionista, creador de una pequeña productora y autor de varios cortos. Desencantado del mundo del cine, se ha centrado en la escritura y ha publicado Los millones, Las ganas, Los huerfanitos y, por último, Los asquerosos,
Primero miró, luego observó, después filmó y ahora escribe. En todas esas etapas vivió y en ninguna hizo lo que hacen los actores: actuar. Denle una goma de borrar Milán y unas tijeras y les creará un mundo. Aunque hace tiempo que con un teclado hace lo mismo y mejor.
Este artista pretecnológico de pulsaciones lentas (quizás por su corazón grande) vive a caballo (o a autobús de varios caballos) entre Madrid y un taller que ha elegido en una aldea de Segovia que podría servir para ejemplificar la recurrente expresión “alejado del mundanal ruido”. Harto de los tejemanejes del mundo del cine, decidió cederle sus ideas a esto de la literatura, por lo que en 2010 publicó la novela Los millones (Mondo Brutto), uno de los libros del año con un gancho cómico y un golpe más bien trágico: a uno del GRAPO le toca la lotería primitiva; no puede cobrar el premio porque carece de DNI. Desde entonces, ha escrito Los Huerfanitos, se ha deleitado con ábsides de catedrales y ha continuado atacando los vicios de la sociedad de la única forma posible: con la risa, el recurso de los hombres que gozan de una inteligencia libre de presunción. También ha seguido hablando con voz grave, lanzando chanzas coheteras y fumando un pitillo a cada hora en punto con tiros cortos. Ha hecho, en definitiva, muchas cosas, pero su mayor temor continúa siendo caerse a la ría desde lo alto del puente colgante de Portugalete, patrimonio de la Humanidad desde 2006.
En 2019 publica Los asquerosos, novela que ha cosechado muchos premios entre ellos el de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librería 2019.
COMENTARIO
VIDEOCONFERENCIA LITERARIA
El pasado lunes participamos, por primera vez, once contertulias en la videoconferencia literaria (en la sesión anterior éramos solo nueve). Todo discurrió sobre ruedas y los pequeños problemas de audición o de visibilidad fueron solucionándose con la buena mano de Isabel, nuestra informática de cabecera.
En esta ocasión analizamos Los Asquerosos, de Santiago Lorenzo, una novela que destaca sobre todo por el uso que hace del léxico, lleno de palabras inventadas y de un vocabulario a menudo desbordante, original y excesivo. Este lenguaje, tan personal y profuso, no dejó indiferente a nadie: es la causa principal de que el libro haya gustado a algunas de la tertulia, mientras que a otras les ha desagradado.
Se trata de la historia de Manuel, un chico apocado, con desarraigo familiar y escaso éxito social, que hiere a un policía antidisturbios y, creyéndose que le ha matado, se esconde en un pueblo abandonado de la España vaciada. Allí sobrevive ayudado por un tío y convertido en una especie de Robinson Crusoe rural. Recluido y aislado, se enamora de la soledad y del silencio, que reivindica hasta el final de la obra.
El protagonista es un personaje casi caricaturesco. También lo son otros secundarios que aparecen en la trama, como los vecinos de ciudad que alquilan la casa de al lado, siempre acompañados de una tropa de invitados urbanitas. Las situaciones histriónicas que se describen dan lugar a escenas de humor y a reflexiones socarronas.
Con la exageración que le caracteriza, Lorenzo presenta un mundo injusto, de infratrabajos con salarios humillantes. Saca a la palestra la fina línea entre la seguridad ciudadana y la violación de la intimidad y, en la segunda parte del libro, se mofa del postureo que exhibe el hombre de la capital cuando llega al campo. El hilo conductor de la obra es una crítica de la sociedad consumista: recalca que el protagonista puede vivir con muy poco y demuestra que cuanto menos se tiene menos se necesita. Acaba constatando que el modo de vida actual es un disparate absurdo y aboga por la vuelta a la sencillez.
En las discusiones se plantearon estas y otras disyuntivas. Se comparó el modo de vida del protagonista del libro y el del propio escritor, que también ha elegido residir solo en una aldea abandonada de Segovia. Ana Cristina facilitó un enlace de Rtve, del programa Página dos, donde se realiza una entrevista a Santiago Lorenzo analizando la novela que nos ocupa.
Finalmente, acordamos celebrar una sesión especial en homenaje al escritor Luis Sepúlveda, recientemente fallecido por el coronavirus. Tendrá lugar el 4 de mayo, a las 18,00 horas. Para ello, vamos a leer El viejo que leía novelas de amor, su obra más conocida, y ese día trataremos de ver todas juntas on line la película del mismo nombre: a ver si la tecnología nos lo permite…
Continuando con el programa de lecturas el siguiente libro lleva por título El informe de Brodeck de Philippe Claudel. La sesión para comentarlo será el 18 de mayo, posiblemente también desde nuestras casas, vía videoconferencia, ya convertidas en unas expertas.
Nos despedimos hablando del confinamiento y de las ganas que teníamos de volver a ser libres. Quizás de seguir leyendo en el banco de un parque.